Jujuy Básquet protagonizó un auténtico partidazo ante Sportivo Suardi, peleando cada balón hasta el último segundo del encuentro. Sin embargo, el marcador final marcó un ajustado 83 a 79, un margen de cuatro puntos que dejó al conjunto jujeño con un sabor agridulce.
Las sensaciones que dejó el rendimiento dentro de la cancha invitan al optimismo. Lejos de bajar los brazos ante un duro rival en condición de visitante, los dirigidos mostraron carácter, rebeldía y una entrega absoluta que ratifica que el triunfo está al caer.
El próximo 5 de noviembre, el “Cóndor” volverá a hacerse fuerte en la “Federación de Básquet” ante su público, cuando reciba a Villa San Martín en casa.
Será una ocasión inmejorable para cortar la racha negativa, capitalizar los buenos minutos mostrados en territorio santafesino y regalarle a su gente esa ansiada victoria que corone el esfuerzo de todo el plantel.



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